BUENOS AIRES, May 22 (Reuters) - A meeting with Argentine farm leaders to try to end a three-month conflict over soy export taxes was "fruitful," a top government official told reporters on Thursday.
But leaders of the country's main four farm groups did not immediately comment on the 90-minute meeting.
Farm protests over higher taxes on soy exports paralyzed Argentina's grain exports in March and part of May, and created a political crisis as the country debates how to distribute windfall profit from soy at a time of high world prices.
Argentina is a major exporter of soy, corn, wheat and beef, and agricultural profit has soared at a time of high prices for commodities both for food and for biofuels.
Government-farm sector talks will continue next week and will focus on farmer complaints that the new soy export tax creates uncertainty on grains futures markets, said Cabinet Chief Alberto Fernandez and Economy Minister Carlos Fernandez.
Cabinet Chief Alberto Fernandez said the government has accepted farmers' demands to discuss the new soy tax, and he said talks next week will focus on the functioning of futures markets and that technical groups will be formed.
"We will work to find a solution," the cabinet chief said in a news conference, where he did not take questions.
Farmers have demanded the government completely suspend the new sliding-scale soy export tax, but Alberto Fernandez reiterated the government's previous offer of tax rebates for small producers and of transportation subsidies for soy growers far from ports.
He said those measures would compensate 80 percent of growers for the new tax.
Fernandez said it was strange that a very small number of producers had asked for the rebates and the subsidies so far. He said that may be because a lot of small producers are not properly registered businesses.
Farmers have complained that the government has held up beef exports since the March farm strike, by asking for more than the usual paperwork at customs.
Beef exports are getting back to normal, Cabinet Chief Fernandez said, but he added that the government is rejecting export petitions from companies that are not following rules regarding supplying the domestic market with certain beef cuts and government-set maximum prices.
Farmers have also complained that the government has refused to reopen wheat export registries, which have been shut for months.
Fernandez said that the "wheat issue is very hard to resolve." He said the government does not want to allow wheat exports until it is completely sure that 6 million tonnes of the 16 million tonne crop will stay in the country.
The cabinet chief said 1 million tonnes of wheat is still missing and said that had to do with the informal way the agricultural sector works.
"We all agree the excess should be allowed to be exported, but we don't want to allow tax evasion," he said.
"The sector operates with a high degree of informality and that must be corrected," he said. (Reporting by Fiona Ortiz; Editing by Gary Hill) ((E-mail: buenosaires.newsroom@reuters.com; +54 11 4318-0618; Reuters Messaging: fiona.ortiz.reuters.com@reuters.net))
(Agrega detalles y firma de segundo autor)
Por Gabriela López y Robin Emmott
MONTERREY, México, mayo 20 (Reuters) - México todavía tiene presiones inflacionarias "en la tubería", ya que podrían continuar las alzas en los precios de los alimentos procesados, dijo el martes el jefe del banco central, Guillermo Ortiz.
Al hablar en un foro económico en la norteña ciudad de Monterrey, Ortiz dijo que los alimentos procesados podrían seguir subiendo porque no acaban de digerir los incrementos que previamente afectaron a los granos y que ya cesaron.
"Los alimentos procesados todavía probablemente van a seguir aumentando porque aún no acaban de procesar ese incremento que vimos en los precios de los granos", dijo.
"Hay presiones inflacionarias, digamos, que todavía están en la tubería", agregó el banquero central.
No obstante, Ortiz mantuvo su pronóstico de que la inflación en México tocará un máximo de entre un 4.5 y un 5.0 por ciento en los trimestres segundo y tercero del año, para después comenzar a descender hacia la meta del 3.0 por ciento +/- 1 punto porcentual, que cumpliría a finales del 2009.
La inflación de México se aceleró al 4.55 por ciento hasta abril medida a tasa anual, su mayor nivel en casi tres años, pero pese a ello el banco central mantuvo el viernes la tasa de interés de referencia en un 7.50 por ciento, en donde ha estado desde octubre del año pasado.
El aumento del índice de precios ha estado en línea con las alzas globales en los precios internacionales de las materias primas, los alimentos y los combustibles.
El banco central difundirá el jueves el comportamiento de los precios en la primera mitad de mayo. Los analistas esperan una caída del 0.37 por ciento en el periodo, según un sondeo de Reuters entre 14 especialistas <MEX17>.
HAY CREDIBILIDAD
En un discurso por separado más tarde, Ortiz dijo que la reciente aceleración en la inflación no se ha extendido a otros sectores de la economía, además de los alimentos, o afectado otros precios o salarios.
"No ha habido contaminación y eso (que no la haya) es una de las preocupaciones centrales del banco", dijo Ortiz.
"Es fundamental que las expectativas de inflación permanezcan bien ancladas para que el proceso de formación en precios no se contamine", subrayó.
Según el sondeo más reciente del banco central, los analistas tienen la expectativa de que la inflación de México se ubicaría en un 3.42 por ciento como promedio anual entre el 2009 y el 2012.
Ortiz dijo que el banco central no ha movido las tasas de interés porque ha ganado suficiente credibilidad para que el índice de precios no se desborde.
"Hemos mantenido la política monetaria sin subir tasas justamente porque vemos que (...) tenemos ya suficiente credibilidad para poder anclar las expectativas", agregó Ortiz.
El banquero central dijo que la entidad monetaria mantiene su pronóstico de que la economía mexicana crecerá entre un 2.40 y 2.90 por ciento este año, pese a que en su comunicado de política monetaria de la semana pasada dijo que ve mayor riesgo de contagio por una posible recesión en Estados Unidos.
(Reporte adicional de Luis Rojas Mena en Ciudad de México)
((luis.rojas@thomsonreuters.com, tel: +5255 5282-7150; luis.rojas.reuters.com@reuters.net; Mesa de edición en español +562 437 4405))
REUTERS LRM VGS GB ABE IG/
(Agrega más citas, firma de autora)
Por Gabriela López
MONTERREY, México, mayo 20 (Reuters) - México todavía tiene presiones inflacionarias "en la tubería", ya que podrían continuar las alzas en los precios de los alimentos procesados, dijo el martes el jefe del banco central, Guillermo Ortiz.
Al hablar en un foro económico en la norteña ciudad de Monterrey, Ortiz dijo que los alimentos procesados podrían seguir subiendo porque no acaban de digerir los incrementos que previamente afectaron a los granos y que ya cesaron.
"Los alimentos procesados todavía probablemente van a seguir aumentando porque aún no acaban de procesar ese incremento que vimos en los precios de los granos", dijo.
"Hay presiones inflacionarias, digamos, que todavía están en la tubería", agregó el banquero central.
No obstante, Ortiz mantuvo su pronóstico de que la inflación en México tocará un máximo de entre un 4.5 y un 5.0 por ciento en los trimestres segundo y tercero del año, para después comenzar a descender hacia la meta del 3.0 por ciento +/- 1 punto porcentual, que cumpliría a finales del 2009.
La inflación de México se aceleró al 4.55 por ciento hasta abril medida a tasa anual, su mayor nivel en casi tres años, pero pese a ello el banco central mantuvo el viernes la tasa de interés de referencia en un 7.50 por ciento, en donde ha estado desde octubre del año pasado.
HAY CREDIBILIDAD
En un discurso por separado más tarde, Ortiz dijo que la reciente aceleración en la inflación no se ha extendido a otros sectores de la economía o afectado otros precios o salarios.
"No ha habido contaminación y eso (que no la haya) es una de las preocupaciones centrales del banco", dijo Ortiz.
"Es fundamental que las expectativas de inflación permanezcan bien ancladas para que el proceso de formación en precios no se contamine", subrayó.
Según el sondeo más reciente del banco central, los analistas tienen la expectativa de que la inflación de México se ubicaría en un 3.42 por ciento como promedio anual entre el 2009 y el 2012.
Ortiz dijo que el banco central no ha movido las tasas de interés porque ha ganado suficiente credibilidad para que el índice de precios no se desborde.
"Hemos mantenido la política monetaria sin subir tasas justamente porque vemos que (...) tenemos ya suficiente credibilidad para poder anclar las expectativas", agregó Ortiz.
El banquero central dijo que la entidad monetaria mantiene su pronóstico de que la economía mexicana crecerá entre un 2.40 y 2.90 por ciento este año, pese a que en su comunicado de política monetaria de la semana pasada dijo que ve mayor riesgo de contagio por una posible recesión en Estados Unidos.
(Reporte adicional de Robin Emmott y Luis Rojas Mena en Ciudad de México)
((luis.rojas@thomsonreuters.com, tel: +5255 5282-7150; luis.rojas.reuters.com@reuters.net; Mesa de edición en español +562 437 4405))
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MONTERREY, México, mayo 20 (Reuters) - México todavía tiene presiones inflacionarias "en la tubería", ya que podrían continuar las alzas en los precios de los alimentos procesados, dijo el martes el jefe del banco central, Guillermo Ortiz.
Al hablar en un foro económico en la norteña ciudad de Monterrey, Ortiz dijo que los alimentos procesados podrían seguir subiendo porque no acaban de digerir los incrementos que previamente afectaron a los granos y que ya cesaron.
"Los alimentos procesados todavía probablemente van a seguir aumentando porque aún no acaban de procesar ese incremento que vimos en los precios de los granos", dijo.
"Hay presiones inflacionarias, digamos, que todavía están en la tubería", agregó el banquero central.
No obstante, Ortiz mantuvo su pronóstico de que la inflación en México tocará un máximo de entre un 4.5 y un 5.0 por ciento en los trimestres segundo y tercero del año, para después comenzar a descender hacia la meta del 3.0 por ciento +/- 1 punto porcentual, que cumpliría a finales del 2009.
La inflación de México se aceleró al 4.55 por ciento hasta abril medida a tasa anual, su mayor nivel en casi tres años, y pese a ello el banco central mantuvo el viernes la tasa de interés de referencia en un 7.50 por ciento, en donde ha estado desde octubre del año pasado.
En su comunicado de política monetaria de la semana pasada, la institución dijo que ve mayor riesgo de contagio por una posible recesión en Estados Unidos.
Ortiz dijo en Monterrey que la entidad monetaria mantiene su pronóstico de que la economía mexicana crecerá entre un 2.40 y 2.90 por ciento este año.
(Reporte de Gabriela López y Robin Emmott, con reporte adicional de Luis Rojas Mena en Ciudad de México)
((luis.rojas@thomsonreuters.com, tel: +5255 5282-7150; luis.rojas.reuters.com@reuters.net; Mesa de edición en español +562 437 4405))
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BUENOS AIRES, May 18 (Reuters) - Argentine farm sector leaders say they are eager to resume dialogue with the government to resolve a second strike in as many months over an export tax hike, and may meet on Monday in a bid to break the impasse.
President Cristina Fernandez' government says it is ready to talk to the farmers in a bid to end a protest that has triggered food shortages and hit business, but insists that they go back to work first.
"We can see it is a difficult situation and that we could become the villains of the piece. Of course I am in favor of making a gesture to reopen dialogue," Luciano Miguens, president of the Argentine Rural Society, told newspaper Clarin.
Farmers in the world's No. 2 corn exporter and No. 3 soy supplier are 11 days into a new strike over a sliding-scale export tax introduced in March that farmers say effectively caps prices for their goods.
The striking farmers have stopped sending goods to market, blocked roads. The impasse has brought Argentina's soy market to a standstill.
Farmers had planned to continue their strike until Wednesday. They may now meet on Monday.
"The four (leading farm) groups could get together this Monday in search of some solution," Fernando Gioino, head of the Coninagro farm association, told Clarin.
The protest has also emptied store shelves in big cities of essential goods and comes at a time of mounting global fears over shortages of food.
Argentine banks and business on Saturday took out an advertisement in newspapers calling on both the farm sector and the government to resume negotiations.
Farm leaders were already angry at government limits on exports aimed at controlling domestic food prices, and say the government has not yet made a concrete proposal on modifying the tax hike, despite drawn-out negotiations.
Fernandez has rejected their demands to roll back the tax hike, saying it is a central plank of a plan to contain inflation and redistribute windfall revenues from a global commodities boom.
"We must get back to real dialogue and modify the way we protest," Eduardo Buzzi, head of the Argentine Agrarian Federation, told Clarin. "We have to open channels of dialogue."
Some fear the protest could slow growth in the major agricultural producer, which is South America's No. 2 economy and one of the world's fastest-growing.
The protest has prompted some nervous Argentines to withdraw bank deposits, which in turn has prompted the central bank to sell hundreds of millions of dollars to avoid a depreciation of the peso. (Reporting by Lucas Bergman, Writing by Simon Gardner, editing by Philip Barbara) ((simon.gardner@thomsonreuters.com; + 562 370-4250; Reuters Messaging: simon.gardner.reuters.com@reuters.net))
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